Quien es Lucifer en Isaías 14

¿Es el nombre de Satanás Lucifer de acuerdo a Isaías 14?

Este nombre es dado al diablo/satanás por muchas denominaciones cristianas hoy. Estos simplemente Citan Isaías 14:12 fuera de todo el contexto bíblico, creando de esta forma un “archienemigo” de Elohim. Tengan en cuenta que la palabra satanás o diablo, esta mas bien relacionada a un adversario o adversarios y no a una persona en específico.de hecho aun el nombre lucifer es en si una traducido en griego de lo que es en hebreo הילל   “Hallel”.
Para ser sincero, este es un argumento bastante intrincado que se aferra entre viejas pajas de la tradición. Un examen de la evidencia y la lógica de este argumento demostrará que este argumento de que “Lucifer” es el nombre del archienemigo del Creador es totalmente falso.

En Isa 14:12, los traductores de la KJV en realidad no tradujeron la palabra hebrea הילל como ‘Lucifer’. Esta palabra aparece solo aquí en la tanakh. Lo más probable es que los traductores de la KJV no estaban seguros de qué hacer con este texto, y simplemente duplicaron la palabra usada en la Vulgata latina. En la Vulgata, Isa 14:12 dice lo siguiente:

quomodo cecidisti de caelo lucifer qui melena oriebaris corruisti en terram qui vulnerabas gentes.

Note la quinta palabra del texto-lucifer. No es un nombre propio, sino la palabra latina “estrella de la mañana”. La palabra lucifer aparece cuatro veces en la Vulgata: Isa 14:12, Job 11:17, Job 38:32 y 2 Pedro 1:19. En Job 11:17, la KJV representa la palabra hebrea בקר como ‘mañana’:

et quasi meridianus fulgor consurget tibi ad vesperam et cum te consumptum putaveris orieris ut lucifer

En Job 38:32, la KJV representa la palabra hebrea מזרות como Mazzaroth. Esta es otra palabra que aparece solo una vez en la Tanakh. Los traductores de KJV no sabían lo que significaba, por lo que simplemente transcribieron el hebreo a caracteres ingleses. Aunque Geronimo, el traductor de la Vulgata, sabía hebreo mejor que los traductores de la KJV, tampoco estaba seguro de qué hacer con él. Pero al menos lo intentó, en lugar de simplemente dejar la palabra sin traducir como lo hicieron los traductores de la KJV. Él tradujo la palabra como lucifer o “estrella de la mañana”, que está muy cerca del significado del hebreo מזרות:

numquid producis luciferum in tempore suo et vesperum super filios terrae consurgere facis

La palabra significa “constelaciones” o “coronas” (los traductores modernos no están seguros, aunque generalmente se prefiere “constelaciones”). El hecho de que Geronimo reconoció que al menos los מזרות probablemente se referían a estrellas es mucho mejor traducción que los traductores de KJV al dejar la palabra completamente sin traducir. Por supuesto, no hay conspiración en la parte de Geronimo aquí; simplemente está siendo fiel a la Biblia hebrea y está traduciendo con la mayor precisión posible.

Gracias a la historia misma, hemos aprendimos que la religión babilónica era una religión astral, estrechamente relacionada con las prácticas cananeas, aunque más centrada en el sol, la luna y las estrellas y su movimiento que en los ciclos inmediatos de la naturaleza como lo era en Canaán. Los babilonios adoraban como dioses las manifestaciones de los cuerpos celestes. Es de Babilonia que obtenemos los signos del zodíaco que representan las constelaciones. Ahora sabemos que los dos términos utilizados en el texto hebreo de Isaías, Helel, estrella de la mañana y Shahar, amanecer, fueron deidades astrales babilónicas (que se refleja en la mayoría de las traducciones modernas).
El capítulo 14 comienza con la promesa del regreso de Israel del exilio de Babilonia, un tema que domina la sección central de Isaías (40-55). Parte de ese regreso implicaría la caída del rey tirano de Babilonia (v.4, probablemente Nebuchadrezzer, por el mismo lenguaje utilizado para un gobernante babilónico posterior, Belsasar, ver Dan 5:20). En ese contexto, los versículos 12-21 son una imagen poética de esa caída. Helel, estrella de la mañana, y Shahar, amanecer, entonces, son referencias a los dioses babilónicos que no pudieron salvar al rey, y que ellos mismos deben ser derrotados. De hecho, probablemente aquí se hace referencia al hábito de los antiguos reyes del Cercano Oriente donde estos se proclamaban encarnaciones de los dioses; con la caída de los reyes, los dioses también cayeron, a menudo físicamente cuando las imágenes que los representaban fueron derribadas y destruidas .

Al escuchar el pasaje del Tanakh en sus propios términos dentro de su propio contexto, descubrimos que Lucifer no es un nombre del Antiguo Testamento para el diablo o el satanás. El pasaje en Isaías 14: 12-17 está dirigido a la caída de los arrogantes gobernantes de Babilonia que llevaron a Israel al exilio. Al comenzar con el Nuevo Testamento, al hacer suposiciones que no están respaldadas por un examen más detallado de la Escritura misma, y ​​al usar categorías teológicas externas como un lente a través del cual leer las Escrituras, podemos terminar malinterpretando mal a Isaías.

Cabe mencionar que aun en la misma escritura como ejemplos Números 22:22, en los escritos hebreos menciona que el Ángel de Elohim se presentó como “satanás” a Balam. Lo que quiere decir que un adversario pude ser hombre, o el mismo Creador, viniendo en oposición.
Lamentablemente dentro de lo que se llama hoy el movimiento de Raíces Hebreas conocido en inglés como “HRM”, ha optado por “judaizar” o hacer “kosher” algunos errores aprendido en el cristianismo. Es interesante como muchos de estos, salieron de iglesias cristianas porque el movimiento enseñaba algunos principios que hoy ellos catalogan como mentiras. Pero aun así estos siguen dentro de las Raíces con algunas mascotas doctrinales del cual siguen alimentando con errores y falsedades.

Muchos dentro de este movimiento son simplemente grupos de personas que han salido del movimiento cristiano, mayormente pentecostales, decepcionado de algunas mentiras y manipulaciones pastorales, pero de la misma forma siguen siendo muy apasionados con las manifestaciones paranormales.

Pero leamos el texto en cuestionamiento y veamos que es lo que dice la escritura.

“¡Cómo caíste del cielo, oh estrella de la mañana, (Lucifer se usa en la KJV), hijo del alba! ¡Has sido arrojado a la tierra, tú que una vez bajaste a las naciones!

Una vez el creyente persistente de que “Lucifer” en este capitulo es el ángel caído, terminan de leer este texto, se detienen, y hacen su punto. Prácticamente ellos toman este, y de una forma totalmente incorrecta, y lo amarran con el dragón de Apocalipsis 12 trayendo de esta forma ambos textos fuera de todo su contexto bíblico.

Uno solo tiene que leer el contexto en el capítulo 13 y continuar hasta el capítulo 14:23 para entender de lo que el texto en si está hablando. Está hablando del rey de Babilonia y su destrucción. Esto claramente se demuestra en los capítulos 13: 13,14 y 14:22. De hecho si leemos Daniel capitulo cuatro cuando Nabucodonosor entra en locura, y luego entendemos lo que ocurrió con el imperio babilónico cuando quedo vencido por los Medos, entendemos entonces que esta profecía o lamento, esta mas bien relacionada al rey de babilonia.
Una vez ellos hacen su argumento en el versículo 12, sacándolo de todo su contexto, citan luego Apocalipsis 12: 7-9, de la misma forma sacándolo de contexto.

“Y en el cielo, Miguel y sus ángeles lucharon contra el dragón, y el dragón y sus ángeles se defendieron. Pero él no era lo suficientemente fuerte, y perdieron su lugar en el cielo. El gran dragón fue arrojado hacia abajo, esa antigua serpiente llamada el diablo, o Satanás, que lleva al mundo entero por mal camino. Fue arrojado a la tierra y sus ángeles con él “.

Las denominaciones cristianas al igual que michos dentro de las Raíces Hebreas dicen que así comenzó el origen de satanás. Al mismo tiempo, enseñan que el libro de Apocalipsis es todo futuro. ¡Si ellos siguieran leyendo hasta el versículo 10 entenderían la razón por la que este acusador fue sacado de la presencia del Eterno!

Satanás desde una perspectiva bíblica Judía.

El Satanás que aparece en la Tanakh, fue discutido por los rabinos del Talmud y se explora en detalle en el misticismo judío, o Kabbalah. En hebreo, el término Satanás generalmente se traduce como “adversario” o “oponente”, ya menudo se entiende que representa la inclinación pecaminosa que cada hombre hoy tiene (en hebreo, yetzer hara) o, más en general, las fuerzas que impiden que los seres humanos se sometan a la divina voluntad de Elohim. A veces también es considerado como un acusador o acusador celestial, una expresión vista en el Libro de Job. La Biblia contiene múltiples referencias a Satanás. La palabra aparece dos veces en la Torá, las dos veces en la historia de Balaam, el vidente a quien el rey moabita Balac le pide que maldiga a los judíos. Cuando Balaam va con los emisarios de Balak, EL Creador coloca un ángel en su camino “l’satan lo”, como un adversario para él.

El término aparece en muchos otros casos en los Profetas, a menudo en un contexto similar, que se refiere no a una figura específica como Satanás, sino más bien como un descriptor para las personas que actúan como un satanás, es decir, como adversarios. Solo dos veces en la Tanakh aparece Satanás como una figura específica, como HaSatan, el Satanás. Primero, en una breve referencia en el Libro de Zacarías, donde se describe al sumo sacerdote parado frente a un ángel divino, mientras que Satanás se encuentra a su derecha para acusarlo.

El otro está en el Libro de Job, donde Satanás tiene un papel central en la historia como un ángel en la corte divina. De acuerdo con la narración bíblica, Satanás – aquí también comúnmente traducido como el Adversario – parece instar a Elohim a crear dificultades para su siervo justo Job, argumentando que Job es fiel solo a causa de su riqueza y buena fortuna.

El Eterno permite a Satanás quitarle la riqueza a Job, matar a su familia y afligirlo físicamente, ninguno de los cuales induce a Job a rebelarse contra HaShem. El Libro de Job a veces se cita para apoyar la afirmación de que la visión bíblica de Satanás como un agente de Elohim. Claramente esta visión es totalmente diferente de la visión cristiana, que ve a Satanás como una fuerza autónoma opuesta a HaShem.

Cuando hablamos del acusador, este término no necesariamente tiene que ser malo. El libro de la Ley de acuerdo al Det 31:25 fue puesto a lado del arca del Pacto para que este sirva como testigo en contra nuestra.El trabajo de el satanás bíblico es aquel que acusa para mostrar la justicia del Eterno. Hoy en día seria llamado un fiscal. En el caso de Job al igual que el de Zacarias tenemos grandes ejemplos de lo que era el trabajo del fiscal celestial de acuerdo a la Tanakh.

En fin, Satanás no tiene por nombre “lucifer”. No era nada fuera de lo común que emperadores o reyes en el antiguo medio oriente llevaran nombres de estrellas celestes.

Satanás siempre fue un adversario, un oponente, o un acusador…mi pregunta a ti es la siguiente.
¿Quién te acusa hoy?

33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. 34 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. 35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? 36 Como está escrito:
Por causa de ti somos muertos todo el tiempo;
Somos contados como ovejas de matadero.  37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. 38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

  • Romanos 8:33-39

Shalom
– Pastor Ely Hernandez

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